¿Me pueden negar el pago por una enfermedad preexistente?
Sí, y es la causa de rechazo más frecuente en gastos médicos mayores. Una preexistencia es un padecimiento que ya existía antes de que empezara la póliza, aunque tú no lo supieras con nombre y apellido.
Lo que mucha gente no sabe es que la carga de probarlo es de la aseguradora. No basta con que digan 'creemos que ya lo tenías': tienen que sustentarlo con un antecedente médico documentado —un estudio, una consulta, una receta, un diagnóstico previo—. Si no lo tienen, el rechazo es discutible.
El otro lado de la moneda es la declaración que firmaste al contratar. Si ahí omitiste algo que sí sabías, la aseguradora puede argumentar omisión o inexactitud, y eso le da una salida mucho más sólida que la preexistencia. Por eso la recomendación incómoda al contratar siempre es la misma: declara todo, aunque te suba la prima o te pongan una exclusión específica. Una exclusión escrita es infinitamente mejor que un rechazo en la cama del hospital.
También existen los periodos de espera: padecimientos que la póliza sí cubre, pero solo después de cierto tiempo de vigencia. Ese es un tema distinto de la preexistencia y conviene no confundirlos.
Qué conviene hacer
- ✓Guarda copia de la declaración de salud que firmaste. Es el documento que se discute.
- ✓Si te rechazan por preexistencia, pide el dictamen por escrito y fundado. Tienes derecho a él.
- ✓No firmes ningún finiquito ni desistimiento antes de que alguien revise el dictamen.
Esto es información general sobre cómo funcionan los seguros en México, no asesoría sobre un caso concreto. Cada póliza tiene su propia redacción y cada siniestro sus circunstancias: si es tu caso, revisémoslo juntos.